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LOS LACAYOS DE EARKHE

No son cultistas: son aldeanos. Gente de las aldeas de la isla de Puerto Páramo que se pasó en secreto al culto de Earkhë y que «volvió» a sus antiguos ritos, los del mundo cuando era primitivo.

Descripción

No son cultistas: son aldeanos. Gente de las aldeas de la isla de Puerto Páramo que se pasó en secreto al culto de Earkhë y que «volvió» a sus antiguos ritos, los del mundo cuando era primitivo. Esa es exactamente su utilidad para el culto, y lo que los vuelve peligrosos: fueron ellos los que alertaron a los cultistas de la visita de los Monjes Resonantes, y ellos los que asaltaron e incendiaron el Asentamiento Resonante desde adentro. Después se quedaron en la aldea haciéndose pasar por vecinos, obligando a los aldeanos verdaderos a sostener la farsa. Son el método del culto en escala pequeña: no conquistan, se infiltran. Y persiguen a los monjes hasta Puerto Páramo en grupos reducidos, para no llamar la atención, dispuestos a desenvainar en plena calle. Su único límite es sentimental. No aprecian a los monjes, pero reconocen que los ayudaron a subsistir durante años, y por eso preferirían que se fueran antes que matarlos. Presionarlos o molestarlos borra ese límite.

Historia

== DESDE LAS AVENTURAS == No son cultistas: son aldeanos. Gente de las aldeas de la isla de Puerto Páramo que se pasó en secreto al culto de Earkhë y que «volvió» a sus antiguos ritos, los del mundo cuando era primitivo. Esa es exactamente su utilidad para el culto, y lo que los vuelve peligrosos: fueron ellos los que alertaron a los cultistas de la visita de los Monjes Resonantes, y ellos los que asaltaron e incendiaron el Asentamiento Resonante desde adentro. Después se quedaron en la aldea haciéndose pasar por vecinos, obligando a los aldeanos verdaderos a sostener la farsa. Son el método del culto en escala pequeña: no conquistan, se infiltran. Y persiguen a los monjes hasta Puerto Páramo en grupos reducidos, para no llamar la atención, dispuestos a desenvainar en plena calle. Su único límite es sentimental. No aprecian a los monjes, pero reconocen que los ayudaron a subsistir durante años, y por eso preferirían que se fueran antes que matarlos. Presionarlos o molestarlos borra ese límite. Composición: aldeanos de la isla de Puerto Páramo, conversos en secreto Motivación declarada: volver a los ritos antiguos, los del mundo primitivo Obra: delataron a los Monjes Resonantes y asaltaron el Asentamiento desde adentro Método: infiltración y farsa de normalidad; grupos reducidos para no llamar la atención Límite: la gratitud residual hacia los monjes que los ayudaron a subsistir