Puerto Bramont
El último puerto del mundo conocido, punto de salida hacia los continentes del otro lado del océano, con un kilómetro de frente portuario y una mezcla de razas y actividades sin igual.
Descripción
Puerto Bramont se llama a sí mismo el último puerto del mundo, y la ciudad entera se organiza alrededor de esa pretensión. El puerto ocupa un kilómetro de frente a lo largo de la costa y se come una parte considerable de la ciudad —es casi una ciudad dentro de la ciudad, con su propio ritmo, su propia economía y sus propias leyes implícitas. En el puerto convive todo: gremios de bandidos, los mejores objetos de la región, marineros de veinte razas distintas, animales en corrales flotantes, cargamentos que nadie pregunta qué contienen. La mezcla es tan densa que pasar desapercibido es fácil. Las surcadoras tienen muelles propios, estructuras de madera que sobresalen hacia el mar para dar lugar a su tamaño.
Geografía
Ciudad costera con un kilómetro de frente portuario. Muelles especiales para surcadoras que se adentran en el mar.
Economía
Economía portuaria intensa. Comercio de todo tipo, incluyendo objetos de alto valor y mercancías de origen no declarado. Gremios de distintas especialidades con presencia activa.
Historia
Bramont es el punto de salida hacia los continentes del otro lado del océano. "Último puerto del mundo" no es hipérbole: después de acá, durante meses, no hay tierra conocida. Esa posición geográfica lo convierte en un lugar donde todo se negocia, todo se consigue, y nadie se queda más de lo necesario.